En mi tierra hay un arado
que es de escarcha,
que cava surcos de amor
y montes que son distancia.
En mi tierra hay un arroyo
que nace en el mismo cielo,
en su cauce lleva al sol
y desemboca en el sueño.
En mi tierra un labrador
quiere encauzar ese arroyo,
con el arado romper
montañas, surcos, madroños.
Hacer un camino recto
sin distancias ni fronteras
para unir amor y sueño,
para atar cielo a tinieblas.
En mi tierra hay una estrella
que desde todas se ve,
esa estrella es paraíso
si la encuentras…
búscame.
J. Cruz, 2017