Buenos días, amigos, en el día de hoy, voy a presentaros una familia de amigos que decidieron un día ponerse en marcha; dar un paso hacia adelante en pro de la erradicación de una lacra devastadora; una sombra dañina, que llamamos cáncer.
La iniciativa de un hombre: Paco Arango que decidió un día que tener todo en la vida no era suficiente, daba aliento a la Fundación Aladina que se puso en marcha al servicio de los más débiles; esos «locos bajitos» que son los niños.
A día de hoy la Fundación Aladina celebra sus once años de vida convertida en una realidad que atiende, cada año, a más de 1.500 niños y familias en más de doce hospitales de toda España. Desde aquí mi mensaje de apoyo, de aliento y de ánimo para seguir con este maravilloso proyecto que realiza una labor encomiable.
J. Cruz, 2017
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