Creía que la vida era mentira,
que no existía amor sin un dolor.
Que toda esa suerte era la mía,
que nunca habría un sitio para mí.
Pero un día que el sol estaba alto,
un eco se cruzó en mi corazón.
Y voy a amarte más
correr al mar
las manos que se cruzan sin saber
que tú, Isabel, serías para mí.
Y siento que es verdad,
que existe amor,
que solo era el camino hasta aquí
y ahora si, vale vivir.
Creía que la vida era mentira,
que no existía sitio para mí,
excusa que solemne tontería,
el amor sí que es amor sí es para ti.
Cambiando mi pesar por tu mirada,
tenerte en cuerpo y alma y decidir.
Que voy a amarte más
correr al mar
las manos que se cruzan sin saber
que tú, Isabel, serías para mí.
Y voy a amarte más
correr al mar
las manos que se cruzan sin saber
que tú, Isabel, serías para mi.
J. Cruz, 1983