Hola amig@s: un halo de ternura, entre el sí y el no, de una postura…
Miles de momentos olvidados en la historia, sufrimientos desmedidos enlazados a una afrenta. El dolor y el desconsuelo de ultrajadas almas a las que, sin dudar, debemos la vida.
Madre, hija, hermana, amiga, compañera! Mujeres todas ellas de mi vida, levanto la ternura a vuestro paso. Que nadie os siga utizando, romped los lazos con la historia, haced vuestro este momento, por que este, es el momento!
Alejaos de políticos hambrientos de mentiras. Ya es hora de cambien los papeles, el mundo os necesita!
Tú y yo
deberían ser apenas
pronombres personales.
Ella y él,
me acercan sin dudar
hasta encontrarte.
Yo, que salí de ti…
Tú que me llamas papá.
¡Si te amo y te amo mujer!
y solo en ti, me siento lleno.
Desde el corazón; de tú a tú,
ha de cernirse la ternura
ni yo…
soy yo sin ti, ni tú lo dudas.
Mujer, hombre;
tú y yo, los dos en uno.
Cuando siento latir el corazón; estás conmigo,
si me muero de pena es que te alejas
la voz que llena este costado se viste a diario de tu risa.
Mujer,
tal vez el mundo ignora
que Dios esconde un sexo femenino,
vientre hacedor de luz divina.
Levanto las manos en caricias
al evoco de tu piel y tu ternura.
Mujer, amante, madre, hija, hermana;
Amiga…
Amiga!
Mi amiga.
J. Cruz, 2019
